domingo, 11 de mayo de 2014

Ciudadanía 2.0 y sus conjeturas

Ahora estamos más que conectados. El poder del ciudadano de hoy puede derribar barreras simples hasta sistemas políticos. El ciudadano 2.0 está a la intemperie de los acontecimientos que recorren a nivel mundial a velocidades magníficas. Ya no es el clásico citadino que esperaba las noticias bajo un "extra, extra, llegaron las noticias", o bajo voces de pregoneros que cantaban la versión más importante de la historia, se enteraban de algo y lo hacían de forma pasiva y receptiva. Ahora es parte activa de la construcción de acontecimientos y pueden transformar la situación y querer aportar con ideas y consejos, en base a experiencias personales, los problemas más comunes de su sociedad.

Sociedades modernas se nutren ahora con el poder de la información basada en la participación de los ciudadanos. En el caso del periodismo, la participación en la construcción de noticias locales de gran impacto en el contexto nacional, se dan gracias a la colaboración de personas y de medios que reciben estos aportes. Ya no son necesarias tantas reuniones físicas "en el acto" para concretar propuestas en el ámbito local a nivel político, cultural y social; ahora las redes sociales virtuales sirven de foro donde se concentran opiniones y son tomadas en cuenta por los administrativos, funcionarios locales y hasta políticos que se han sumado a esta participación de forma virtual.

Habrá que ver hasta dónde llegaría este fenómeno, qué efectos trascendentales más tendrá para la construcción de un estado eficiente y participativo. Dejando atrás las democracias representativas que generan más burocracia y verticalidad, la participación ciudadana 2.0 es un proceso que habrá que mantener consistente y coherente a sus fines, que son la solución de los problemas que aquejan a ellos mismos, mediante el diálogo horizontal y consciente, para que esto no se desnaturalice y se convierta en agente de movilización para fines politiqueros y hasta caudillistas que solo buscan personificar procesos de lucha democrática con intereses esquivos a la colectividad.



Enrique Quiroz

Industria Responsable y Compromiso Climático



El año 2014 está denominado como “Año de la Promoción de la Industria Responsable y Compromiso Climático”, debido a un Decreto Supremo, el primero del presente año (D. S. 001-2014), el cual plantea que el Estado debe promover el desarrollo de una actividad industrial de forma responsable a través de una propuesta de procesos eficientes que optimicen la industrialización del país, sin descuidar el respeto por la población a nivel nacional, así como con el medio ambiente, con especial énfasis en el cambio climático. Uno de los objetivos del Milenio es “Garantizar la Sostenibilidad del Medio Ambiente” y está ajustado a estos lineamientos.

El decreto indica además que las acciones antes mencionadas cooperan el compromiso del Gobierno en organizar la Cumbre Climática de la ONU pactada para el 1º al 12 de diciembre en Lima.
Este evento se realizará en el marco de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Así lo aseguró la Secretaria Ejecutiva de esta organización, Christina Figueres, y con esta será la edición número 20, llamada COP20, que será de antesala al Acuerdo Global, que se celebrará en París, en 2015, el cual será primordial para las políticas mundiales en cuanto a Responsabilidad y Compromiso medioambiental se refiere. Perú es el tercer país latinoamericano en organizar un evento de esta naturaleza.

El plan nacional por el medio ambiente está alineado a las políticas establecidas y proyecciones acerca del Plan Bicentenario, como eje Estratégico Número 6, donde especifica las acciones a tomar en cuanto a los elementos que conforman el ecosistema ambiental del país a los requerimientos de la ONU en el plan de metas del Milenio.

En el plan Bicentenario especifica: “Promover la responsabilidad ambiental empresarial en las actividades productivas a través de la prevención, la internalización de costos y la compensación justa de los impactos ambientales y sociales de los megaproyectos.”

Según estudios internacionales, el Perú es uno de los países con mayor vulnerabilidad frente a los efectos del cambio climático. Entre las principales razones de tan preocupante situación se tiene que el 90% de la población vive en zonas áridas, semiáridas y subhúmedas; un gran porcentaje de esta se dedica a la agricultura, la pesca y otras labores que son afectadas directamente por el clima; existe un alto porcentaje de pobreza y extrema pobreza, con pocas posibilidades de adaptación; se cuenta con más del 70% de glaciares tropicales del mundo; y la mayor parte de la energía se genera a partir de centrales hidroeléctricas.

El Perú al no ser un país potencialmente industrial, pero con un sector minero predominante, orienta sus fuerzas productivas al crecimiento y promoción de actividades extractivas, generadoras de materia prima. Esto repercute en la diversidad de zonas ecológicas que posee el país y se están manifestando cambios climáticos en diversas zonas, para los cuales los habitantes no estarían preparados y adaptados.


Hay una preocupación en este asunto, pero no es suficiente en cuanto a decisiones políticas. El abandono del Estado en ciertas zonas del país permite la instalación de prácticas ilegales que ejercen impactos ambientales nefastos para el desarrollo y cuidado de áreas protegidas, como por ejemplo: la tala ilegal, la minería informal, el narcotráfico, etc.

lunes, 7 de abril de 2014

Democracia, Ciudadanía y Desarrollo Económico: Una compleja complicidad

En una encuesta de opinión pública del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), sobre democracia y desarrollo económico*, aplicada en América Latina, se indicaron ciertos puntos:

1.- Que la preferencia de los ciudadanos por la democracia es relativamente baja.
2.- Gran parte de los latinoamericanos (as) valora el desarrollo por encima de la democracia e incluso le quitaría su apoyo a un gobierno democrático si éste fuera incapaz de resolver sus problemas económicos.
3.- Las persona no demócratas pertenecen en general a grupos con menor educación, cuya socialización se dio fundamentalmente a períodos autoritarios, tienen bajas expectativas de movilidad social y una gran desconfianza en las instituciones democráticas y en lo políticos.
4.- Y aunque los demócratas se distribuyan en variados grupos sociales, en los países con menores niveles de desigualdad, los ciudadanos tienden a apoyar más la democracia. sin embargo no se expresan a través de las organizaciones políticas.


Se percibe en estos resultados, un común denominador en muchos países latinoamericanos: "La democracia no da de comer". El pragmatismo, comprensible de la mayoría de los ciudadanos de los países latinoamericanos, que atraviesan reiteradas veces convulsiones internas, es realmente arrollador. El típico hombre de trabajo diario, sea peruano, chileno, argentino, o etcétera, que enfrenta día a día, sus propias contradicciones sociales y económicas, suele tener esta palabra "democracia" como un ofertorio promovido por los medios para enganchar con algún personaje que solucione las necesidades cercanas, palpables, de sí mismo y la de su entorno familiar.

Esta situación es muestra de que se están debilitando los ideales de poder ciudadano, de colectividad constructora y creadora, la imagen que percibe de la política es atroz. Se exige más de lo que el propio ciudadano puede dar. ¿Hacia dónde apuntamos con estas necesidades insatisfechas de la ciudadanía? ¿Qué podemos hacer para cambiar esta percepción? Hay maneras de precisar ciertas pautas que puedan acercar a la gente de a pie, con sus derechos. El primer punto sería crear las condiciones necesarias para un mejor desarrollo económico, y que esto se multiplique, no con limosnas, sino con proyectos palpables a la población, que les permita crear y construir ciudadanía en colectividad. hacerlos participes de su propio cambio.

Hay mucho de responsabilidad en los medios por empoderar al que tiene el poder, personificando en el gobierno o régimen, o en un grupo partidario, y manipulan a aquel que se lo otorga. La democracia está más allá de las elecciones y la carrera por quién llega a Palacio de Gobierno primero, está en manos de los ciudadanos, que deben estar amparados por los medios necesarios para hacerse sentir, que están siendo escuchados, que sus demandas aun persisten en resolverse, que no pueden hacerse más "de la vista gorda". Con estas cuestiones, si el caso fuesen revertidas por soluciones palpables, la vida en democracia sería mucho más intensa y edificadora.

Enrique Quiroz

*La democracia en América Latina: hacia una democracia de ciudadanos y ciudadanas, PNUD, Argentina, 2004.

domingo, 6 de abril de 2014

Me presento...

Espacio de un comunicador que escucha, y que quiere entender lo que pasa. Opiniones, comentarios, lo que me plazca hacer cuando algo está bien o mal. Siempre atento. Siempre libre.

Enrique Quiroz